Sidrería Restaurante Casa Ataulfo (Gijón).
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Sidrería Restaurante Casa Ataulfo (Gijón).

fartucate.netCasa Ataulfo, un clásico gijonés desde hace muchos años, especializado en pescados y mariscos del cantábrico siempre muy frescos y de gran calidad. También muy frecuentado como sidrería, pues dispone de una amplia barra, buena sidra y buenos echadores.

fartucate.netfartucate.netAcudimos un viernes a cenar seis personas con reserva de mesa previa, algo casi imprescindible en fin de semana, pero sin tener claro lo que queríamos cenar.

Tras escuchar las explicaciones de Ataulfo sobre la gran cantidad de opciones que teníamos, optamos por compartir platos y acompañarlos del magnífico albariño de Boegas Masaveu, Fillaboa.

Aperitivo invitación de la casa para empezar, consistente en un paté de centollo muy rico y escabeche de bonito y anchoa sobre una hoja de lechuga.

fartucate.netfartucate.netOricios (erizos de mar) con un buen aspecto, muy llenos y de calidad pero que estaban demasiado cocidos, y andaricas (nécoras) que aunque no eran autóctonas (no es época) eran grandes y estaban bastante sabrosas y perfectamente cocidas.

Seguimos con salpicón de marisco. Buenísimo, exquisito, de marisco de verdad pero muy caro (38,50€ x ración).

fartucate.netfartucate.net“Pulpín del pedreru con patatines”, del que solo pudimos tomar una pequeña ración entre todos porque no quedaba más. Una pena porque estaba realmente bueno aunque también algo carillo.

Sensacionales los fritos de pixín (rape) que tomamos a continuación. Muy frescos, perfectos de textura y punto y con un toque de sabor a limón que logran inyectándolo en cada trozo antes de freír, con un resultado espectacular que no enmascara el sabor del pescado como ocurre fartucate.netcuando se echa el limón después de frito.

Solo un comensal tomo postre, tres cafés y tres chupitos invitación de la casa.

Teniendo en cuenta que no comimos mucho no fue barato, 270€ incluyendo 4 botellas de Fillaboa, pero mereció la pena. En Ataulfo siempre encuentras calidad y eso hay que pagarlo, aunque quizás debería “equilibrar” un poco algunos precios.

Hacía tiempo que no visitábamos este Restaurante y en general salimos muy satisfechos de la cena, en un local en el que también se pueden degustar todo tipo de pescados frescos del cantábrico a la plancha y al horno, y por supuesto mariscos también de nuestro mar, lo que dejaremos para una próxima visita que será en temporada más apropiada para ello.

M.M.