Restaurante Regueiro (Tox - Puerto de Vega)
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Restaurante Regueiro (Tox – Puerto de Vega)

regueiro - toxfartucate.netCena en el Restaurante Regueiro, de Tox, cerca de Puerto de Vega, situado en el hotel del mismo nombre y en una antigua casa de indianos. Está muy apartado de todo por lo que es necesario conocer o dejarse guiar por algún navegador. El aparcamiento está en un prado, por lo que si llueve, como el día que fuimos, es incómodo por el barro, detalle que sería importante corregir de alguna manera.

En nuestra anterior visita en enero de 2014, mucho antes de que saltase a la fama por ganar el concurso internacional de croquetas de jamón organizado en Madrid Fusión, salimos gratamente sorprendidos por el altísimo nivel de su cocina y la calidad de sus productos. En aquella ocasión el menú degustación consistió en croquetas, bollinos preñaos y bocado de anchoa con anguila y huevas de trucha, mas los platos que podéis ver en la foto y citados en el menú. También probamos unes fabes de lujo, un postre exquisito y unos discretos vinos franceses, perfectamente atendidos por Diego Fernández y su personal.

En esta segunda ocasión, nos recibieron en el pequeño bar de entrada y nos acompañaron al primer piso donde se encuentra el comedor. Sitio agradable, decorado con tonos suaves, luz adecuada, mesas grandes y bien dispuestas con sillas muy cómodas. La camarera, muy agradable y discreta, nos atendió rápidamente, un día de semana en invierno con frio y lluvia….. estábamos solos. Nos ofreció la carta pero al darnos la opción de que podían servirnos un menú según recomendación del dueño y propietario, Diego Fernández, aceptamos de inmediato. Este cocinero ha recibido en el último Madrid Fusión, el premio a «la mejor croqueta del mundo», entrecomillado porque, sin querer quitarle ningún mérito, se trataba de un concurso ligado a un producto en concreto. fartucate.net

Comenzamos, como no, con un aperitivo a base de las famosas croquetas. Muy buenas, bechamel muy suave, casi líquida y con una presencia, no muy abundante, de jamón, pero suficiente para convertirlas en un manjar. Se notan sus orígenes, porque hace unos días pudimos probar las de uno de sus mentores, Nacho Manzano, tanto en su restaurante de Oviedo, La Gloria, como en el de su hermana en Gijón, La Salgar, y son muy parecidas.

fartucate.netfartucate.netDespués un plato de oricios y puerros con salsa de sidra, yema en escabeche y vieiras. Muy bien presentado, con una vajilla espectacular, diferente para cada plato del menú. Sabroso, contraste de sabores, muy bueno.

Oreja en su jugo con pez mantequilla, pomelo, fresa ácida y hierbas frescas. Mezclar oreja de cerdo con un pescado del que nunca habíamos oído hablar puede parecer extraño, pero este pescado aporta una untuosidad que ligada a la gelatina de la oreja hace que sea una sensación muy agradable y un buen contraste con el ácido del pomelo y la fresa.

chuleta de vaca viejafartucate.netfartucate.netMerluza al vapor con emulsión de coliflor y leche de casa. Es difícil de explicar como una merluza al vapor puede tener una textura tan definida, un tacto tan complejo y una piel tan sabrosa. Espectacular. El puré de coliflor también muy bueno. Plato redondo.

Chuleta de vaca vieja. Siempre es de agradecer que en un restaurante sean sinceros y pongan lo que es, y si es vaca lo es y bien sabrosa. En su punto de cocción, plato caliente para que se acabase de hacer, y en su punto de sal gruesa. Muy rica y acompañada de unas patatas muy sabrosas. Así como todos los demás platos eran mínimos, la chuleta era notable.

fartucate.netfartucate.netDe postre crema de arroz con leche con caramelo quemado, como creo que debe ser. También se nota aquí la mano de otros de sus maestros, Pedro y Marcos Morán, de Casa Gerardo. Una crema muy buena y, como el resto de la comida, muy bien emplatada.

Bebimos un godello Alanda de Quinta da Muradella, muy rico, afrutado, ligero, alejado de aquellos godellos ácidos de hace años. La bodega es muy limitada. Vinos diferentes a los habituales, pero una reseña por zona, una selección demasiado escasa para un restaurante de este nivel y con ambiciones de obtener reconocimientos de mayor relevancia.

El precio final para dos personas, 112 Euros, razonable dado el sitio y el tipo de cocina.

Estando solos en el comedor, esperábamos la presencia del cocinero para comentar la cena, no fue así y es una pena porque nos hubiese gustado felicitarle.

Como resumen, una muy buena cena en un restaurante más que recomendable del que seguimos pensando, como ya dijimos en la crónica de nuestra anterior visita, puede ser un claro candidato a importantes reconocimientos, para lo que debe corregir algunos pequeños detalles como los ya mencionados del aparcamiento y la bodega, y quizás también mejorar los “baños” (muy básicos) y la entrada.

J.M.

 

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