Restaurante Mores – Vargas (Cantabria)
10211
post-template-default,single,single-post,postid-10211,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-12.1.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.5,vc_responsive
fartucate.net

Restaurante Mores – Vargas (Cantabria)

fartucate.netEn Vargas, un pequeño pueblo de Cantabria muy cercano a Puente Viesgo, se encuentra el restaurante Mores, en el Barrio Acebal, a escasos metros de la ribera del río Pas a la altura de su confluencia con el Pisueña, en un entorno realmente maravilloso.

fartucate.netSe trata de un establecimiento que llevaba más de un año cerrado, que conocíamos de su anterior etapa cuando lo regentaban Rafael Fernández y Mercedes Oria con el nombre de “Mesón El Pozo” y en el que los nuevos chef y propietarios, Christian y Vanesa, han realizado una importante remodelación, mejorando notablemente su decoración y mobiliario tanto en su interior como en la terraza, sin perder el encanto original que siempre tuvo. La cocina es también completamente diferente a la anterior, platos modernos con una carta con ofertas más “gastro” y ausencia de los platos de cuchara tradicionales que tan bien cocinaba el anterior cocinero Rafael Fernández cuando era Mesón El Pozo, que ahora solo ofrecen en los menús del día que tienen los días laborables.fartucate.net

Antes de comer tomamos un vermut en la terraza, una auténtica gozada pues como decimos el lugar no puede ser más agradable si la climatología, como fue en este caso, acompaña.

Una terraza en la que tiene varias macetas con hierbabuena, fresas, albahaca, cebollino, tomillo,…… que utilizan en la elaboración de sus platos.fartucate.net

Finalizado el vermut subimos al comedor ubicado en el piso superior. Es una pequeña sala abuhardillada muy acogedora en la que apenas entran cinco mesas pero bien situadas y con amplitud suficiente para estar cómodos.fartucate.net

Éramos seis, un sábado a mediodía que como antes comentamos no sirven menú del día ni platos de cuchara, por lo que optamos por pedir varios platos para compartir.

Como aperitivo nos sirvieron un hojaldre con unas rodajas de tomate y unas mini lascas de queso. Un bocado rico, especialmente el tomate que estaba muy bueno.fartucate.net

Ensalada de tomates de Picón con cebolla roja y albahaca.fartucate.net

Producto fresco de primera calidad. Bien proporcionada en sus ingredientes y poco aliñada para completar el aliño al gusto de cada uno. Buenísima.

Ensaladilla rusa con langostinos.

fartucate.netEstaba rica pero resultó demasiado sencilla. Con algún ingrediente más que le diese algo de “alegría” estaría mejor.

Croquetas caseras.fartucate.net

Había de dos tipos, de chorizo y de queso azul. Las de chorizo muy sabrosas pero a las de queso les faltaba algo de potencia en su sabor. Bechamel cremosa y buena en los dos casos y también buen rebozado.

Berenjena asada rellena de verduritas especiadas.fartucate.net

Propuesta muy interesante, buena textura general pero muy mejorable en lo que a sabor se refiere, muy escaso a pesar de la calidad de los productos utilizados. Puede ser un buen plato pero necesita “darle una vuelta”.

Solomillo de Ternera.fartucate.net

Carne tierna, sabrosa y punto perfecto. Viene acompañado de unas patatas panadera, berenjena, zanahoria y una salsa de queso Tresviso suavizada.

Carrilera de vaca estofada.fartucate.net

“Pura mantequilla”, muy sabrosas y con una salsa exquisita. Un buen plato.

De postre, aunque había opciones dulces y caseras muy atractivas, pedimos un plato variado de quesos cántabros, todos muy buenos y que fuimos degustando en el orden indicado por Cristian en función de sus sabores.fartucate.net

Dejamos para el final el Picón de Tresviso, un queso azul suave y untuoso de intenso sabor, que acompañamos con un magnífico Pedro Ximénez, Cedro, perfecta pareja para este gran queso.fartucate.net

fartucate.netLa comida la acompañamos con un Rioja crianza 2013, Valserrano, un coupage de las variedades Tempranillo (90%) y Mazuelo (10%), con buena acidez y final largo y persistente. Buen vino.

Al finalizar la comida tuvimos una interesante conversación con Christian, que además de comentarnos sus ideas sobre el restaurante y su cocina, hablamos de vinos de Cantabria, como el Moscatel Seco Kalma o el albariño Viña Carmina que nos dio a probar, hechos en la zona, donde nos sorprendió también la existencia de otros vinos con utilización de uvas muy dispares y poco habituales en nuestro país como Riesling, todos con la I.G.P. Costa de Cantabria.  fartucate.net

En resumen un restaurante interesante en un lugar maravilloso, con buen producto y en general bien tratado por una pareja de jóvenes cocineros que apuntan alto. Carta mejorable, en la que sobre todo echamos de menos los chuletones que tan bien preparaba Rafael Fernández y algún plato de cuchara tradicional al margen del menú del día de los días laborables.

Personal muy amable, con Emilio, hermano de Christian ayudando en la barra y la terraza, y Sonia, camarera que nos atendió en el comedor, muy atenta en todo momento pero con algún error de formación, sobre todo al servir el vino, algo fácilmente corregible.

Puliendo algunas “cosillas”, llevan muy poco tiempo abierto todavía, seguro que su evolución va a ser muy buena.

M.M.