Restaurante La Cuadra de Antón - Gijón
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Restaurante La Cuadra de Antón – Gijón

fartucate.netLa cuadra de antonEn la calle San Bernardo, cerca de la Plaza Mayor de Gijón, encontramos el Restaurante La Cuadra de Antón, que cuenta con una zona de sidrería con barra y comedor a la entrada, y un amplio comedor al fondo con una espectacular vista a la playa de San Lorenzo.

La cuadra de antonAcudimos por primera vez un sábado, cuatro personas con intención de tomar algo ligero, pues habíamos tenido al medio día una comida copiosa la cuadra de antony no nos apetecía cenar mucho. Nos recibió Ramón, un camero muy atento y un gran profesional, que nos pasó al comedor del fondo a pesar de que le explicamos que nos valía una de las mesas del comedor de la entrada, pues no íbamos a cenar mucho.fartucate.net

Ubicados en una cómoda mesa con hermosas vistas a la playa de San Lorenzo, nos dejamos aconsejar por Ramón, al que ya le habíamos indicado que queríamos poco y ligero.

Ensalada templada de setas y langostinos con vinagre balsámico de sidra de elaboración propia. Bien presentada, muy fresca, con todos fartucate.netsus integrantes de calidad, proporción equilibrada y el vinagre fantástico. Excelente.

Calamares frescos fritos. Buen rebozado, buena textura y sabrosos. Buena relación cantidad-calidad-precio (17€).fartucate.net

Pulpo braseado con su patata rústica, verduras asadas y ali oli de ajo negro. Espectacular presentación y plato muy completo. El pulpo de calidad y en su punto, patata muy buena y perfecta de cocción, verduras también muy buenas, el ali oli sensacional y la mezcla de todo genial. Un gran plato.

Más que suficiente para esta primera visita, que además de dejarnos muy satisfechos, nos pareció entrever un buen nivel de cocina en la elaboración de lo que habíamos comido, por lo que decidimos volver el viernes siguiente y disfrutar de una cena ya más completa.fartucate.net

Comenzamos por un entrante que nos llamó la atención por los componentes que definían en la carta: Medallones de mi-cuit de oricios, gomasio de sésamo negro, manzana asada y gominolas de sidra. El mi-cuit muy bueno, pero del resto de integrantes, muy ricos por separado, no nos convenció mucho su sabor y sensación resultante en boca al mezclarlos con el mi-cuit. Plato muy bien presentado con mezclas atrevidas pero en nuestra opinión, las huevas de oricio no encajan mucho en él.fartucate.net

Ensalada templada de bacalao desalado por nosotros, verduritas encurtidas y naranja. Otra buena presentación y más que brillante elaboración. Bacalao muy bueno, textura excelente, buen equilibro con el resto de ingredientes del plato y genial el toque de naranja.

La gran sorpresa de la noche fue el siguiente plato: Ventresca de salmón salvaje de Alaska con ensalada de algas marinas, manzana y vinagreta de naranja. Sencillamente sensacional. Nada que ver con el salmón de fartucate.netpiscifactoría o el noruego, incluso también diferente al salmón autóctono de cualquiera de nuestros ríos. Su textura es gloriosa, ni una sola veta y de una sensación en boca sublime. Sabor también muy bueno, casi al nivel del salmón asturiano. Preparado a la perfección con el punto justo y con un precio asequible, 50€, teniendo en cuenta que era cantidad suficiente para probar un buen trozo cuatro personas.

Tournedó de lomo astur-celta con boletus edulis y crema de castañas. No fue el mejor plato porque la carne apenas tenía sabor, cosa rara tratándose de fartucate.netgochu astur-celta, y con el punto descompensado. La que si estaba muy rica era la crema de castañas que acompañaba este plato.

De todos los platos recibimos detallada información con las explicaciones del camarero que nos atendió, Ramón, que al igual que en la primera visita nos atendió de maravilla y demostrando ser un excelente profesional.

En cuanto a la bodega tienen una oferta no muy amplia pero de buena calidad y a precios razonables. El primer día tomamos un tinto rioja crianza Medrano Irazu 2012, un excelente vino, muy agradable, fartucate.netfartucate.netredondo, fresco, equilibrado y fácil de beber. En la cena del sábado optamos por un blanco Godello que nos encanta, Viñaredo, un D.O. Valdeorras muy suave y fluido en paladar y con una acidez muy equilibrada, excelente para acompañar al salmón que fue el plato estrella de la cena.

Buen nivel general de este restaurante, del que habíamos oído comentarios de todo tipo pero que a nosotros nos ha gustado mucho. Volveremos para confirmar la buena impresión causada.

M.M.

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