Visita a BODEGAS EMILIO MORO
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Visita a BODEGAS EMILIO MORO

Como saben nuestros seguidores a los miembros de Fartúcate nos encanta descubrir todo lo que se relacione con la gastronomía, restaurantes, materias primas, cocineros, personal de sala y, por supuesto, los vinos.

Tuvimos la oportunidad de visitar la Bodega Emilio Moro, situada en Pesquera de Duero, en lo que se llama la “Milla de Oro del Vino“, nombre muy merecido porque es increíble la cantidad de bodegas emblemáticas que hay apenas separadas por unos metros.

Abadía Retuerta, Aalto, Pesquera, Vega Sicilia, Dominio de Pingus, Hacienda Monasterio…y muchas otras, un sueño para los amantes del vino.

LA BODEGA

Siempre que se visita una bodega de cierto nivel, lo primero que sorprende es la limpieza y el orden. Todo impecable, pocos ruidos, luces controladas, es como un laboratorio. Transmite seguridad y fiabilidad. La bodega Emilio Moro es un ejemplo.

En 1932 nace Emilio Moro, hijo de un bodeguero humilde que transmitió a su hijo la pasión por el vino. Actualmente lleva la bodega la cuarta generación, viviendo una continuidad con los valores que heredaron de los fundadores.

En 1989 comienzan a comercializar sus vinos, primero los más sencillos hasta que en 1998 elaboran y ponen en el mercado su primer vino de pago, Malleolus,

En el año 2000 Malleolus finca Valderramiro, en 2002 Finca Sanchomartín y en 2009 Clon.

LA TIERRA

En Ribera de Duero se encuentran distintos tipos de suelo y eso determina las cualidades de los vinos. Esta Denominación de Origen vitivinícola es la que se encuentra a más altura media de todas las que hay en España, entre 750 y 1.000 metros sobre el nivel del mar.

Así hay un suelo Calizo, seco y árido, aporta elegancia y complejidad.  De aquí procede Malleolus de Sanchomartín

Otro Arcilloso. Con granos finos que retienen el agua aportando estructura y carácter. Malleolus de Valderramiro

Y un tercero Pedregoso, de rocas más grandes y que no retienen el agua, dando madurez y melosidad.Malleolus

Según sea el suelo se trabaja un tipo de vino distinto.

LA UVA

En La Denominación Ribera de Duero es obligatorio que los vinos bajo este origen tengan un mínimo del 75% de uva Tempranillo (Tinta Fina). El resto se puede completar con Cabernet SauvignonMerlot y Malbec. En pequeñas cantidades se aceptan Garnacha y Albillo.

Pero en Bodega Emilio Moro solo se trabaja con Tempranillo. Entienden que esta uva se puede adaptar, al ser autóctona, a los radicales cambios de clima de la zona, determinados por la altura, mientras otras uvas, foráneas, lo hacen con más dificultad.

LAS BARRICAS

Después de pasar por los distintos procesos y finalizar el paso por las cubas de acero inoxidable, el vino va a las barricas donde adquirirá los matices buscados para cada vino.

Todos a los que nos gusta el vino hemos oído hablar de las barricas de roble americano o francés,pero sin saber muy bien las diferencias entre ambos y si es mejor un tipo u otro.

En nuestra visita a la bodega nos hizo de guía Elena, una empleada con muchos años de experiencia en la empresa y que nos acercó al proceso de elaboración del vino, pero, además, tuvimos la suerte de compartir recorrido con Enrique Garzón Jimeno, ingeniero agrónomo, profesor de la Escuela de Ingenieros de León y además Director del Instituto de Investigación de la viña y el vino de la Universidad de León. Gran conversador, nos aportó extensos conocimientos sobre las plantas, los suelos y los árboles.

El primer concepto es que los dos tipos de roble mayormente usados en la industria del vino son distintos, ni mejor ni peor uno que otro. Diferente porosidad, facilitando distintos intercambios de gases y oxigenación, aportando matices variados, por lo que su uso depende de lo que quiera obtener el enólogo.

Roble Americano

Esta madera aporta aromas de vainilla y coco.

El grano es heterogéneo y con tanino poco concentrado.

Este roble se caracteriza por tener las fibras distribuidas uniformemente, lo que facilita que puedan hacerse las duelas (las tablas con que se construyen las barricas) desde el mismo momento de su corte (corte transversal).

De un metro cúbico de madera pueden obtenerse cuatro barricas.

Roble Francés.

La gran mayoría de este roble en Francia está en poder particular, pero su tala está regulada por el Estado, de forma que no se puede cortar un árbol con menos de 80 años. Solo se aprovechan 15 metros concretos de su cuerpo, el resto se utiliza para hacer tablas para suelos, parqué u otros usos.

Grano homogéneo, tanino muy concentrado.

Este roble tiene diferente la configuración que el americano, de forma que sus fibras no son regulares, por lo que no se pueden hacer duelas directamente, sino que se abren por “hendido” de forma que las fibras determinan su dirección. Si no fuese así las duelas tenderían a abrirse. Una vez arrancadas ya pueden lijarse y procesarse.

De un metro cúbico se obtienen dos barricas

Esto explica la diferencia importante en los precios de ambos tipos de barrica. El francés tiene mucho menor aprovechamiento, por lo que una cuba de 220 litros puede costar hasta 800 Euros, mientras que una de roble americano vale unos 300.

También hay diferentes procedencias y elaboraciones, el tratamiento por calor hace que los tostados sean distintos, los matices que se aportan también, y eso hace que haya barricas más caras que otras en el mismo tipo de madera.

Este roble aporta aromas especiados, clavo, pimienta…

En la Bodega de Emilio Moro hay cubas de ambos tipos y de distinta capacidad, la mayor parte de 220 litros, aunque hay también de 500 litros.

Los vinos de pago, los Malleolus, siempre estrenan barrica. Cuando ya son embotellados, esas barricas pasan a la producción del vino Emilio Moro y después se utilizan para el vino más sencillo, la Finca Resalso.

Después son vendidas y utilizadas en su mayoría por otras bodegas con distinta filosofía.

EL CORCHO

Todos sabemos de la importancia del corcho. La evolución que tienen los vinos en botella depende mucho de él.

La mayoría de las bodegas utilizan buenos corchos para sus mejores vinos. La media en el precio para buenos vinos, información de nuestro asesor Enrique Garzón, está entre 1 y 1,50 Euros, pero hay vinos que los llevan hasta de 3 Euros.

También se está utilizando corchos a partir de elaboraciones muy técnicas. Así hay tapones hechos de virutas del propio corcho, pero que sufren un proceso de prensado que permite diferentes tamaños de poros, permitiendo distintos intercambio de gases y dando matices diferentes, por lo que es el enólogo el que escoge un tamaño u otro. Nos pareció muy interesante.

LOS VINOS

No busquéis en los vinos de esta bodega la referencia a Crianza, Reserva o Gran Reserva. Entienden que los vinos necesitan el tiempo adecuado y para evitar corsés no las utilizan.

Finca Resalso. El vino más sencillo, procedente de viñedos jóvenes, de entre 5 y 15 años. Con unos cuatro meses de barrica. Precio aproximado 7,50 Euros.

Emilio Moro. Cepas de entre 15 y 25 años y de mezclas de los tres suelos que antes describimos. Crianza de 12 meses en barricas de roble americano y francés. Precio alrededor de los 15 Euros.

Malleolus. Es el término latino de majuelo, es el suelo donde se cultiva la vid. Primer vino de pago de la bodega (1998). La fermentación maloláctica se hace en barricas de roble francés y se utilizan, como todos los Malleolus, barricas nuevas. Precio alrededor de los 25 Euros.

Malleolus de Valderramiro. 26 días en acero inoxidable. Maloláctica en roble americano y crianza 18 meses en roble francés. Precio alrededor de 75 Euros.

Malleolus de Sanchomartín. Viñas de más de 50 años de antigüedad. 28 días de maceración para hacer la fermentación maloláctica en barricas nuevas de roble francés y 18 meses de crianza. Precio 100 Euros.

Clon de la Familia. Se elaboran solo 1.000 botellas cuando hay grandes añadas. Se pretende conjugar en una botella lo mejor de las tierras de la bodega y transmitir la esencia de la familia al consumidor. Todos los beneficios de este vino van para la Fundación Emilio Moro, creada en 2013 y que trabaja en el suministro de agua potable en zonas muy deprimidas de Méjico. También tiene un sistema de apadrinamiento de vides para financiarse.

Precio aproximado 200 Euros.

Finca La Felisa. Incursión en el vino ecológico de la bodega. Precio 25 Euros.

Son cantidades aproximadas porque depende siempre de la añada, producción, calidad…

PRECIOS

Siempre que vemos los precios de cualquier producto reflexionamos sobre si es “caro o barato“, en función de nuestras experiencias, posibilidades o expectativas.

Si tenemos en cuenta los precios de las barricas nuevas donde envejecen los vinos, la producción, procedente de cepas viejas con poco rendimiento y el exquisito proceso de selección, debemos pensar que no son caros, otra cosa es que podamos comprarlos, pero si lo hacemos tendremos en nuestras manos y en nuestros sentidos algo muy exclusivo y que merece la pena probar.

LA VISITA

Es una gran experiencia conocer esta bodega. Cuenta con un comedor muy acogedor y diseñado para atender grupos de distinto tamaño. Éramos nueve personas y estuvimos en una amplia mesa cuadrada que facilitaba el intercambio de impresiones entre todos los comensales.

La comida muy sabrosa, especialmente un excelente cordero asado, exquisito, pero lo fundamental es que pudimos probar gran parte de los vinos.

Empezamos por Finca Resalso con los embutidos y espárragos. Emilio Moro con unas lentejas. Después empezaron, con el cordero, los Malleolus por orden creciente, primero el Malleolus, después el Valderramiro y por último el Sanchomartín. Todos vinos diferentes, fantásticos, adecuados para cada momento, pero a la mayoría nos gustó más el Valderramiro, una verdadera exquisitez.

Esperamos que esta crónica, más larga de lo habitual, consiga transmitir la pasión que sentimos por la gastronomía en su conjunto y, en este caso, por el vino de Emilio Moro.

J.M.