Bodegas Murua, Elciego – La Rioja
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Bodegas Murua, Elciego – La Rioja

El pasado 2 de julio, fiesta de Santa Isabel en el municipio de Elciego (La Rioja), realizamos una estupenda visita a Bodegas Murua del grupo Masaveu, de la que conocíamos algunos de sus extraordinarios vinos y sidras -Murua, Fillaboa, Sidra Valverán, Leda y Pagos de Aráiz- pero que no la conocíamos como nos la hizo descubrir una muy buena relaciones públicas como es Patricia Lapeña, quien con su juventud, jovialidad y excelente preparación, nos dio otra imagen de la Bodega e hizo que pasásemos un tiempo muy agradable.

Bodega centenaria soterrada bajo el edificio principal, fue la primera adquisición del grupo en el sector vinícola en 1974. En el corazón de la Rioja Alavesa, en un entorno de colinas suaves, de suelos arcillo-calcáreos y viñedos históricos, nos encontramos un microclima ideal para la elaboración de vino. Los accidentes naturales dan ese toque especial que enriquecen sus viñedos, gracias a la Sierra Cantabria que protege la zona de los vientos fríos del norte, y por su proximidad al rio Ebro.

La Filosofía de la Bodega siempre ha sido la cultura de la tierra y la elaboración de productos de máxima calidad cuyo objetivo es lograr vinos elegantes, de gran calidad y  con un marcado sabor de Rioja Alavesa.

Con 110 hectáreas de viñedos propios -algunos adquiridos poco a poco desde 1974-, con una media de edad de entre 50 y 100 años, de ahí que solo producen vinos reservas; repartidos por la comarca donde predomina la variedad Tempranillo y donde acompañan en perfecta armonía las variedades: Graciano y Mazuelo para los tintos; y Viura, Malvasía y Garnacha blanca para elaboración de los blancos.

Tras una introducción al pie de los viñedos y con el fondo de la Sierra Cantabria, comenzamos la visita a la Bodega por la sala de recepción donde se seleccionan los racimos manualmente y se eligen los mejores. En el afán de la Bodega de mejorar y aportar nuevas tecnologías (I+D) una vez realizado el despalillado pasan por un láser que selecciona las uvas que están en su punto óptimo del “pisado”, desechando las que no lo están.

Nos llamó la atención la experimentación que habían realizado con un tanque de hormigón para la fermentación de los caldos que proceden de viñedos seleccionados por su gran calidad y poca producción, viejas vides. Viendo los resultados que se han obtenido van instalar dos tanques incrustadas en el suelo de la Bodega en una de las estancias de barricas. Esta innovación está dirigida a los vinos más exclusivos de la Bodega. Como curiosidad cada partida de vino está marcada con el nombre de un animal en las barricas que se corresponden con la parcela de

Las barricas de roble francés -que dan a los vinos gran untuosidad e intensidad de color-  y de roble americano -que aportan una mayor riqueza aromática- son renovadas cada cuatro años, todo para que las maderas aporten a los vinos sus mejores cualidades. Destacar que gran parte de las barricas de 225 litros se siguen apilando con método tradicional de cuñas, lo que conlleva un trabajo extra. Sobre todo teniendo en cuenta que el equipo de la Bodega no siendo época de vendimia son 12 personas en total.

El paso por las diferentes salas de la Bodega: Barricas, botelleros en nichos perfectamente colocados como las piezas de un puzzle, con el silencio y la oscuridad como compañero, aporta esa tranquilad que necesitan los vinos para madurar y alcanzar la plenitud en nuestros paladares.

Una vez finalizada la visita a la parte de producción de la Bodega, accedimos a la joya del edificio principal que son la biblioteca, con más de 2.500 ejemplares ligados al vino -remontándose hasta el siglo XVI- y a la DOCa Rioja. Sus salones y zona social con una colección de arte; pinturas, mobiliario, objetos decorativos, donde están representados pintores y artistas como Tomás Hiepes, Juan de Arellano, Fernando Sotomayor, Valentín Zubiaurre, Francisco Bores, Daniel Quintero. Destaca un cuadro de grandes dimensiones de Miquel Barceló.

La Bodega produce unas 200.000 botellas al año, 160.000 de Reservas y el resto de Gran Reserva, M de Murua. Trabajando en dos líneas de carácter diferenciado, una primera orientada a los vinos tradicionales -Reservas y Gran Reservas-; y una línea más moderna buscando vinos nuevos más jóvenes, frescos y frutales -VS y M Murua-

Tras la visita hicimos una cata extraordinaria de los cinco vinos que elaboran y que tuvo como resultado inmediato el paso por la tienda. Los vinos catados fueron: Murua Blanco Fermentado en Barrica 2014. Murua Reserva 2008. VS de Murua 2012. Veguín Gran Reserva 2006. M de Murua 2010.

Murua Blanco Fermentado en Barrica 2013. Coupage de 70% Viura, 20% Malvasía y 10% Garnacha Blanca. Cepas de entre 40 y 80 años son los que dan esa personalidad especial a este vino. Plantadas en las cabeceras de las viñas, cultivadas como se hacía antiguamente. La producción de la añada de 2014 es de 11.500 botellas.

Fermentado en barricas de roble francés y americano. Finalizada su fermentación, la añada de 2014 continúo en las mismas barricas sobre sus lías hasta junio de 2015.

Cata a la vista: Brillante y limpio, muestra un atractivo color pálido con toques verdosos.

Cata en nariz: Presenta notas dulces y un carácter intenso y largo. Recuerdos florales y de fruta blanca junto a toques de bollería tostada.

Cata en boca: De entrada potente. Muestra una excelente acidez y un gran volumen. De final largo y contundente. Los 13,5º marcan su potencia, en una cata ciega podría confundirse con un tinto.

Murua Reserva 2008. Coupage 91% Tempranillo, 9% Graciano y Mazuelo. 8 pagos diferentes. 13,5º. Vendimia escalonada y mezclando uvas de diferentes parcelas pero con la misma maduración, tipo de suelo y edad de las viñas. 24 meses de barrica de roble americano y francés y cuatro años de botella.

Cata a la vista: Color rubí de capa media muy brillante.

Cata en nariz: Es potente en aromas de frutas rojas con frambuesa, cereza y fresa mezclados con aromas de monte bajo. Intenso y agradable a medida que va oxigenando.

Cata en boca: En boca es suave y amable con tanino dulce  El retrogusto se mantiene con persistencia, virando a sabores a frutos maduros. Fresco y muy agradable. Redondo.

VS de Murua 2012. Coupage 93% Tempranillo, 4% Graciano y 3% Mazuelo. 13,5º. “Neo-clásico” expresivo, personal y artesano. 18 meses de barrica de roble francés 10% y roble americano 90% -matices frutales-.

Cata a la vista: Picota de capa media alta limpia y brillante.

Cata en nariz: Olor intenso a frutos rojos y toffes. Conjunto mineral y frutal reflejado en la complejidad de la zona.

Cata en boca: Entrada especial y duradera mostrando equilibrio y frescura (vino de alta expresión). Mezcla de frutas y especias de monte bajo. Final largo y agradable. Muestra cierta complejidad para los acostumbrados a los sabores tradicionales de Rioja.

Veguín Gran Reserva 2006. Coupage 93% Tempranillo, 5% Graciano, 2% Mazuelo. 14º. Viñas viejas, alguna casi centenaria con una producción de 2.500 kg/Ha. 10.000 botellas numeradas. Fermentación maloláctica sobre lías. 24 meses en barrica de roble francés y americano. El resto del tiempo en botella hasta noviembre de 2015.

Cata a la vista: Color rubí intenso, limpio y brillante. Su ribete mantiene un tono rojo, muy vivo, que dice mucho sobre el cuidado prestado al vino durante el proceso de crianza y conservación a lo largo de nueve años.

Cata en nariz: Se muestra elegante e intenso. Se perciben notas dulces a ciruelas confitadas, y un carácter a regaliz. Los perfiles terciarios se manifiestan como una esencia de cedro, de fino chocolate y de especias.

Cata en boca: El paso por la boca es redondo, fresco y vibrante. Sus taninos son suaves y sutiles. Cacaos y frutos rojos se perciben también, e incluso notas de tabaco vienen a la mente. El final es intenso y largo, cálido y muy agradable.

Sin ninguna duda “un vinazo”.

M de Murua 2010. Coupage 95% Tempranillo, 5% Graciano. 14º. Vino de edición limitada que sólo se elabora en añadas excepcionales. Vino de autor, moderno, elaborado con las mejores uvas seleccionadas -la mejor materia prima de las viñas más viejas- de 4 parcelas de una antigüedad de: 63 años, 70 años, 72 años y 97 años; con una producción de 1.700kg./Ha a 3.000kg./Ha, tres o cuatro racimos por cepa. Utiliza un Fermentador Rotatorio, barrica de 900 litros de roble francés de tostado medio, conocido como “la Hormigonera”. Esta fermentación dura aproximadamente unos 14 días, la maceración en pequeños volúmenes hace que sea más suave.   Producción 5.000 botellas.

Cata a la vista: Color rojo rubí de capa media-alta con ribetes picotas. Limpio y brillante de capa media alta

Cata en nariz: Intenso en nariz con buenas notas de vino frutal predominando la madera tostada y especias que envuelven aromas de frutos rojos maduros. Complejo, fresco, expresivo.

Cata en boca: En boca es intenso, equilibrado, con taninos vivos y algo reactivos. Paso por boca largo, potente, voluminoso y estructurado. Impresionan sus recuerdos minerales que marcan la expresión del terruño. Expresión mineral y frutal de gran complejidad, de un viñedo de excepcional longevidad. Personalidad única. Otro grandísimo vino.

La conclusión de la visita no pudo ser mejor, al poder catar los cinco vinos anteriores con tranquilidad y permitiendo que cada uno de ellos fueran evolucionando en la copa. La posibilidad de catar y volver atrás para hacer comparaciones de los matices de cada uno de los vinos te da una perspectiva diferente a cuando los pruebas independientemente.

Al ser nueve personas hubo algunos matices más marcados en unos vinos que en otros pero sí que hubo unanimidad en la calidad de todos y cada uno de los cinco catados. Destacando por su especial expresión el VS y sobre todo el M de Murua, vinos diferentes pero que siguen teniendo una unión con su origen. Sobresaliente y espléndido el Veguín GR 2010.

Agradecer nuevamente a la dirección de la Bodega que nos recibiera en un día de fiesta importante en el municipio, y a nuestra guía, Patricia Lapeña, por su amabilidad y buen hacer en la presentación de la Bodega y sus vinos.

Para terminar debemos indicar que esto nos obliga a seguir conociendo las Bodegas y Llagares del Grupo Masaveu, ya que sus vinos y sidras ya las conocemos y la experiencia ha sido magnífica.

A.Z.